Oraciones

Padre Celestial nuestro, te damos gracias
por Tu Hijo y nuestro Señor Jesucristo.
Él es para nosotros el camino, la verdad y la vida.
Te damos gracias porque el obispo San Medardo
Te glorificó con su vida en Jesucristo.
Él emprendió un camino, permaneció
en la verdad y vivió una vida de bendición.
En el trato con los demás rebosaba de generosidad y de magnanimidad.
Con su vida nos enseñó cómo podemos glorificarte y cómo podemos adoptar
la misma actitud que tenía Jesús.
Danos Tu Espíritu Santo
para que nosotros también vivamos según su ejemplo
y para que podamos celebrarte con nuestras vidas.
Amén.


San Medardo.
Tu relación con las personas despertaba admiración y respeto.
Te preocupabas por las necesidades espirituales y materiales de las personas que te rodeaban.
Enséñanos a nosotros también el camino de la fidelidad al Evangelio
para que no nos dejemos seducir por las tentaciones de nuestro tiempo.
Igual que el Salvador, tú también amabas a los niños.
Con tus regalos materiales ayudabas a las hijas a casarse dignamente.
Te rogamos, Santo hermano,
por este favor por el bien que derramaba el Señor Jesús.
Por tu intercesión Dios
ya concedió muchas gracias a las personas por las que rogabas.
Intercede por nosotros para que podamos conocer
la voluntad de Dios en nuestras vidas y para que podamos recibirla con generosidad.
Dios, Tú le otorgaste a San Medardo el poder de curar
a las personas de las enfermedades, ayúdanos a los rogantes a librar
a (aquí podemos decir el nombre del sufriente) de su enfermedad actual.
Por Cristo, nuestro Señor.
Amén.