Acontecimientos de la vida de San Medardo

  • El pequeño Medardo y la compasión
    De la infancia de Medardo se relata una historia según la cual llegó a casa sin su nueva ropa. Le preguntaron por dónde la había dejado y se enteraron de que el pequeño Medardo se compadeció de un mendigo ciego que estaba casi desnudo. Cuéntase que no podía resistir la pobreza de aquél sin techo y le quiso dar de lo mejor que tenía. No le era fácil regalar la ropa que había recibido de una persona querida y que lo amaba, es decir, de su madre Protagia. Entendía que su ropa formaba parte del camino de amor que había emprendido.
  • El joven adolescente Medardo y la ayuda en la penuria
    En la adolescencia, su padre Néctor le confió a Medardo un caballo. Medardo se enteró de un hombre al que le murió su caballo y decidió regalarle el suyo. Y así lo hizo. Cuando su padre se enteró de lo ocurrido, se enojó y quiso recuperar de inmediato a su caballo. Se llevó consigo a Medardo y emprendieron los dos el camino pese a que había un fuerte diluvio. Padre e hijo caminaron juntos a pesar del fuerte aguacero. Medardo oró a Jesús y le rogó que interviniera para que el caballo se quedara finalmente al indigente desdichado. Durante el camino el padre se dió cuenta de que Medardo estaba totalmente seco y reconoció en ello una poderosa intervención de Jesús. Él vive, rescata las situaciones, entra en ellas e intercede continuamente por los suyos también después de los siglos (Heb 7, 25). Néctor, el padre de Medardo entendió que Dios intervino en la situación y dió el signo de que quería hacerse cargo del pobre desdichado.
  • El joven Medardo y la generosidad material
    En la vida de Medardo se menciona también un acontecimiento de su juventud, cuando los ladrones intentaron una vez robar violentamente a él y a sus padres el ganado y los víveres, en concreto, la miel de sus colmenas, la fruta de sus huertos y los huevos de su granja. Medardo no los castigó porque se había enterado de que habían robado por hambre y por penuria material. Concluyó la situación con una reprimenda y les ayudó económicamente. Una generosidad y magnanimidad excepcional en la ayuda a los demás constituían los puntos fuertes de su personalidad.
    La importancia de la riqueza material la veía en el hecho de que podía compartirla con los necesitados.